Tras enfrentar un diagnóstico de cáncer y un intenso proceso de tratamiento, Cristian Peña, Supervisor de Obras Civiles de nuestro contrato en BHP Minera Escondida – Coloso, logró superar la enfermedad y regresar a sus funciones. Su experiencia refleja cómo el acceso oportuno a atención especializada y el acompañamiento durante los momentos más complejos pueden marcar una diferencia en la vida de un trabajador y su familia.

Todo comenzó con un dolor estomacal. Cristian se encontraba desarrollando sus actividades habituales cuando una molestia lo llevó a iniciar una serie de exámenes médicos en Antofagasta. Los estudios continuaron hasta llegar a un procedimiento que entregaría una noticia que cambiaría completamente su vida: los médicos habían detectado un tumor en el estómago.

“Fue algo impactante y muy duro para mí y mi familia el hecho de recibir esa información”, recuerda Cristian sobre aquel momento. Frente al diagnóstico, uno de los antecedentes que inmediatamente puso sobre la mesa fue que se encontraba incorporado al convenio oncológico que nuestra mantiene con la Fundación Arturo López Pérez (FALP), beneficio al que había decidido adherirse previamente debido a antecedentes de cáncer existentes en su familia.

Del diagnóstico a comenzar a ocuparse de la enfermedad.

La existencia del convenio permitió que Cristian pudiera acceder oportunamente a atención oncológica especializada e iniciar el camino para enfrentar su enfermedad.

Para él, ese respaldo significó que, en un momento dominado naturalmente por la incertidumbre, pudiera concentrar sus esfuerzos en aquello que realmente importaba: su tratamiento y posterior recuperación. El proceso no estuvo exento de temores. Existía incertidumbre respecto de cómo respondería su organismo y lo que significaría enfrentar los meses siguientes. Sin embargo, Cristian recuerda que su perspectiva comenzó a cambiar desde sus primeras conversaciones con el equipo médico.

“Había una incertidumbre de cómo iba a ser, cómo iba a reaccionar mi cuerpo, pero al momento de reunirme con el doctor de la FALP cambió totalmente mi forma de pensar”, relata.

A partir de ahí comenzó un intenso proceso médico que se extendió aproximadamente por un año y que incluyó tratamiento de quimioterapia, además de las distintas etapas necesarias para enfrentar la enfermedad. Durante ese periodo, el acompañamiento recibido y la posibilidad de acceder al tratamiento fueron fundamentales para transitar por uno de los momentos más difíciles de su vida.

La experiencia también le permitió a Cristian dimensionar de una manera diferente el valor que pueden alcanzar este tipo de beneficios con los que cuenta nuestra empresa. Más allá del apoyo económico asociado a una enfermedad de alta complejidad, destaca la importancia de generar conciencia entre nuestros propios trabajadores respecto de las herramientas de protección que hay a disposición.

“Las mismas personas que han pasado por esto se dan cuenta de que los beneficios que vienen son gigantescos versus los costos mensuales del convenio”, señala.

Volver después de un año.

Tras completar su tratamiento y superar el cáncer, llegó uno de los momentos más esperados: regresar a trabajar.

Después de aproximadamente un año alejado de sus funciones, Cristian pudo reincorporarse a nuestra empresa y reencontrarse con sus compañeros, retomando paulatinamente su trabajo como Supervisor de Obras Civiles en nuestro contrato de BHP Minera Escondida – Coloso.

Volver significó mucho más que regresar a una rutina laboral. Después de meses concentrado en su recuperación y superar la enfermedad, encontrarse nuevamente con su equipo y comenzar a interiorizarse de los proyectos presentes y futuros representó para él el cierre de una etapa especialmente difícil.

“Después de haber vivido un momento largo del proceso de mi tratamiento, poder ver a mis compañeros, empaparme de todos los proyectos que se vienen, fue una satisfacción y motivación muy grande reinventarme desde lo físico y lo psicológico, para mí y mi familia”, expresa.

La enfermedad también dejó una transformación personal. Hoy Cristian reconoce que observa aquello que antes podía parecer cotidiano desde una perspectiva completamente distinta.

“Sin lugar a duda, ahora miro la vida con otros ojos, con mucha más energía. El hecho de volver a vivir, de volver a nacer, contemplar el mar, contemplar el sol y haber tenido la satisfacción de haber superado esa etapa, se convirtió en una transformación personal completa”, reflexiona.

Un convenio que se transforma en historias reales.

La experiencia de Cristian permite dimensionar de manera concreta el propósito del convenio oncológico que mantenemos con FALP, iniciativa orientada a entregar respaldo y acceso a atención especializada frente a una enfermedad que no solamente afecta a quien recibe el diagnóstico, sino también a su familia y entorno.

Su historia demuestra que detrás de un beneficio existen personas, familias y experiencias reales. Por ello, junto con facilitar el acceso a este tipo de herramientas, resulta fundamental continuar promoviendo su conocimiento entre nuestros trabajadores, fortaleciendo una cultura preventiva y de cuidado de las personas.

Hoy, nuevamente junto a sus compañeros y proyectándose hacia sus desafíos personales, Cristian comenzó una nueva etapa. Su testimonio es también una invitación a nuestros trabajadores a valorar la prevención, informarse sobre los beneficios disponibles y, sobre todo, comprender la importancia de contar con apoyo cuando más se necesita.

Te invitamos a ver el testimonio entregado por Cristian a FALP: Testimonio Audiovisual Cristian Peña.